Megadeth - Jueves 6 de octubre de 2005, 21:00 - Court Central Estadio Nacional
Hacíamos tanta masa como si fuéramos los mismos de siempre. Pero las circunstancias permitieron que estuvieramos sólo dos: mi hermano Daniel y yo. Imposible imaginarnos cuán intensa iba a ser aquella jornada, ni los otros 5000 fanáticos de la genialidad de Dave Mustaine que asistieron; dejamos corazón, voz y la percepción de la realidad...Cantamos, alentamos, alucinamos y recordamos también por los que no pudieron estar con nosotros. Estuvimos dos, pero sin duda ha sido el segundo mejor concierto al que he ido. Llegamos temprano ese día a hacer la cola -12:30 Hrs.-. Al llegar fué sólo el comienzo de lo que sería un buen día de música, no había más de 30 personas (lo que significa que estaríamos adelante en la fila, y conseguiríamos buenos puestos para ver el show, y así fué...) Las horas de espera se hicieron relativamente cortas en merced de la buena compañía, la conversación (momento kodak destacable: los cuatro obreros de "la contru" que pasaron y todo el mundo gritando...MEGADETH!! MEGADETH!! jajajaja, estuvo buenísimo!) , los cigarros compartidos y la botella que va de mano en mano; el punto negro lo colocó para variar nuestra fuerza policial que se negó a abrir las rejas en el horario acordado - 18:00 Hrs. - todo el conflicto derivó en un apretuje de gente, mientras ellos sólo se dedicaban a mirar el espectáculo dejando entrever una sonrisita estúpida. Sin embargo, mi compadre y yo logramos solventar este impasse subiéndonos a la reja de contención (lo que nos proporciona" más" espacio, y un poco de aire fresco si levantas la cabeza), nuevamente los Dioses nos acompañaban y nada nos iba a aguar la fiesta. De todas formas hasta ese momento fue de diversión, el hueveo y los cantos en contra de los pacos y de seguridad alivianaron la espera y el dolor físico. Entonces, vino ese momento: las rejas se abrieron, fui el tercero de mi fila en pasar, y mientras seguridad cortaba mi entrada observaba a mi compadre que corría como nunca antes lo había visto. Éramos libres, la reja fué liberada también del yugo a la que la sometimos. La adrenalina estaba en su ápice, ni siquiera la advertencia para dejar de correr de un miembro de la organización del concierto logró que me detuviera, ni el paco que me revisó en el segundo control hizo sentirme aterrizado. Estábamos ahí mismo, lo habíamos logrado! Y después vino ese momento mis Droogies, el primer impacto fuerte: la panorámica del escenario, el telón que mostraba la portada de "The System Has Failed", las murallas de amplificadores Marshall y Gallien-Krueger a cada costado, y al centro y arriba, una hermosa batería Pearl plateada rematada por una espectacular jaula Gibraltar que sostenía los platos; ahí recién pude entender que tendría a Mustaine y cía. a sólo metros!!! Una vez en nuestras locaciones, el asunto se avocaba en sólo esperar que el tiempo cumpliera su plazo, mi cajetilla de Pall Mall 7 se hacía exigua, y los minutos por primera vez conspiraban en nuestra contra, avanzaban como si supieran que lo que venía era lo que más esperábamos, y querían hacernos sufrir una última vez. En el intertanto, estuvo la posibilidad de hacer un improvisado, pero no menos sentido homenaje a otro ídolo de las seis cuerdas: Dimebag Darrell, quien fuera guitarrista de otro de nuestros predilectos, Pantera. Por los parlantes de salida, sonaba "Walk". Fué hermoso ver todas las manos arriba para cantar el estribillo, todos con el mismo feeling, sintiendola como nunca "Respect!! Walk!! What do you say?!! Respect!! Walk!! Are You Talkin' to me?!!" Recordemos que nunca veremos a banda tan increíble en vivo, ya no... Pues bien, mis queridos Droogies, la hora había llegado, eran las nueve de la noche en punto, y puntualmente la banda hizo su entrada: las luces se apagaron, y la atmósfera se cubrió de humo mientras el "intro tape" del bombardeo y las explosiones nos indicaba que ya estabamos ahí, el concierto había empezado y en sólo segundos volveríamos a ver al gran maestro Mustaine. Al primero que pudimos ver fue al recién ingresado baterista Shawn Drover, quien envestido con la camiseta de nuestra selección se subió a la batería para vernos a todos, parecía no creer lo que veía... nosotros tampoco, Shawn!! El intro tape se termina...las luces se apagan por una fracción de segundo, para que luego, tras un destello se revelara el misterio, Megadeth estaba en pleno con su formación más reciente, ejecutando "Blackmail The Universe" con una precisión que demuestra el perfeccionsimo de sonido que Mustaine logra. No podía creerlo, mi voz se apagó al segundo, se mezcló con las otras al cantar. Para mí el que se robó gran parte de la película fue el nuevo primera guitarra Glen Drover quien a mi parecer, devuelve el sonido más crudo y clásico de la banda, al mostrar gran similitud de técnica y sonido con Chris Poland. Mustaine no pudo hallar mejor guitarrista para ejecutar este último disco. El bajista James MacDonough se mostró concentrado, haciendo su pega a cabalidad, en cuanto a ejecucción debo confesar que no extrañé a Dave Ellefson en ningún momento. El baterista lograba una nueva cadencia en los temas, distinta, especial. Aportaba con un nuevo colchón a este sonido, conecta perfectamente la base con la parte armónica de los seis cuerdas...Y Mustaine...¿qué puedo decir de él? Es el amo y señor del circo, conoce sus canciones, su oficio, es casi estar en una clase, verlo físicamente recuperado, con una nueva marca de guitarras -ESP- como si fueran sus clásicas, y con el mejor disco en años que nos haya entregado fué estar en la panacea, la mejor noche de mi vida hasta ese momento. Cómo si se tratase de una masacre sonora, se dieron el lujo de juntar este nuevo temazo con uno de los grandes clásicos que hace años que no oíamos en vivo: "Set The World Afire" me puso más en órbita. Y así, mis queridos Droogies, la noche se fué en un rápido repaso por lo que vendría siendo parte del soundtrack de mi vida, una vida cultivada en el más bello arte que el hombre haya descubierto: la música. Dos horas y media que parecieron cinco minutos, dos regalos de parte de la banda al hacer dos "encores" con "Holy Wars...The Punishment Due" y "Hook In Mouth" enciendieron más los fuegos...las emociones no pararon, una vez notar que las luces fueron encendidas, el posterior abrazo con mi hermano Daniel ante la incredulidad de lo recién visto y oído, el haber tenido a Mustaine a menos de 15 mts. fué todo increíble, y ahora al recordar todo tratando de entrgarles estas experiencias, vulevo a sentir esa energía maravillosa, que aflora cuando he sido más feliz. Ese abrazo significó el cierre de una espera de años, y el comienzo de una nueva, pues nuevamente no tendríamos ni la más puta idea de lo que significaría lo que se vendría dos meses exactos después de esa fecha. Como este día. 

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